GALA,LA MUSA DE SALVADOR

Gala

 

Nació en una familia de intelectuales de Rusia. Su nombre verdadero era Elena Dimitrievna Diakonova. En 1913 fue internada, por culpa de la tuberculosis, en un sanatorio de Suiza. Tenía 19 años y, durante aquella época, conoció al que sería su primer marido, Paul Éluard, con el que tiempo después se trasladó a París y con el que tuvo una hija llamada Cécile. Fue iniciada en el surrealismo por Salvador Dalí y fue musa de Louis Aragon, Marx Ernst o André Breton, el ideólogo del surrealismo que más tarde la despreció.

 

Egoísta, manipuladora y posesiva, es de alguna de las formas que se la ha calificado. En el “Diccionario abreviado del Surrealismo” publicado en 1938, cuyos autores fueron Bretón, Dalí y Eluard, se instala la siguiente definición sobre Gala: “mujer violenta y esterilizada”.

El primer encuentro de la pareja tuvo lugar en 1929, donde el jóven Salvador Dalípintaba y pasaba sus vacaciones. Durante esa corta intancia, Gala decide dejar a su marido y quedarse con Dalí. Ella tenía entonces 35 años y Dalí 25 años. El se enamoró a primera vista. Pero fue Gala quién tomó una decisión firme, “ya no nos separaremos nunca más”. A partir de entonces ella se convirtió en la modela, musa y compañera inseparable de Dalí. Ella solía decir que lo salvó de la locura y una muerte temprana…

Más allá de su genialidad, Dalí era un hombre problemático, inseguro y desorganizado, y fue Gala quién actuó como su agente e intermediaria entre el genio y el mundo real. Por ello fue acusada de materialista, la tildaban como “amante del dinero”.

Gala encarnaba la figura de la mujer de sus sueños y musa inspiradora. Dalí hizo de Gala el centro de su amor, su pasión y su erotismo.

Murió en Port Lligat en 1982 y fue trasladada al castillo de Púbol que Dalí había comprado para ella con la intención de ser embalsamada y enterrada en una de las dos criptas que preparó durante las obras de restauración. Ambas criptas fueron deliberadamente construidas una junto a la otra. Allí se trasladó el genio para pasar sus últimos años de vida y no separarse de su musa, deseando ocupar la cripta vacía al lado de Gala, algo que finalmente no ocurrió.