Falta de orgasmos: ¿Cómo se trata y por qué se produce?


Al momento de experimentar un orgasmo se genera una desconexión del medio, se pierden la razón y el control. La resistencia para abandonarse a esas sensaciones, junto a otras variables, obstaculiza la llegada del clímax. La sexóloga Claudia Salazar brinda un análisis preciso del asunto

Por: Claudia Salazar

M.P 114161 – Posgrado en sexología clínica

 

La anorgasmia puede ser definida como la dificultad o incapacidad de alcanzar el orgasmo, aunque el deseo y la excitación se hayan producido previamente.

Es un motivo de consulta muy frecuente durante el trabajo diario y de acuerdo a las características del cuadro, puede tratarse de una anorgasmia primaria o secundaria.

La anorgasmia primaria es la que se produce en las mujeres que nunca alcanzaron el orgasmo ante diversos estímulos: autoestimulación, estimulación manual u oral en clítoris, punto G, pezones o durante el coito .

La anorgasmia secundaria es la que acontece en mujeres que tuvieron un periodo previo durante el cual lograban el orgasmo por cualquiera de los medios mencionados, pero esos recursos estimulatorios ya no son suficientes para alcanzar el clímax.

También existe una anorgasmia situacional en la cual la mujer no alcanza el orgasmo en determinadas situaciones o con determinados compañeros sexuales; y la anorgasmia en coito cuando no consigue el orgasmo con penetración, pero sí lo logra con autoestimulación o juegos previos estimulando clítoris o punto G.

¿Qué es el orgasmo?

El orgasmo es una fase de la respuesta sexual en la cual se producen contracciones del útero, vagina, esfinter anal y músculos perineales produciendo una sensación placentera y de alivio de la tensión acumulada durante la fase de excitación del encuentro sexual. Desde el punto de vista fisiológico es un reflejo. Es, además la máxima expresión del placer, si tuviéramos que definir la sensación habría tantas definiciones como personas existen.

¿Cómo se llega al orgasmo?

El orgasmo se produce por aprendizaje, la mujer necesita conocer su cuerpo, saber cómo responde a los diferentes estímulos en un clima de confianza y tranquilidad que le permita abandonarse a las sensaciones.

Recordemos que al orgasmo se puede llegar por diferentes estímulos, ya sea por autoestimulación que sería la forma más fácil de experimentarlo, en juego previo, por estimulación de clítoris, punto G, pezones, fantasías o durante la penetración vaginal simple o con la maniobra del puente, en la cual el hombre o la mujer misma estimula clítoris manualmente mientras se produce la penetración.

Debemos tener en cuenta que sólo el 30 % de las mujeres llegan al orgasmo por la penetración exclusivamente. Esa cifra podría aumentarse si asociamos la estimulación manual de clítoris durante la misma. Por ende la penetración sin estimulación directa de clítoris sería la forma más difícil de obtenerlo al contrario de las creencias que circularon socialmente. Lo mismo sucede con la postura empleada: la mujer arriba es la que más favorece para llegar al orgasmo y no la del misionero tan arraigada en la sociedad.

Cuando tenemos un orgasmo se activa el centro del placer en el cerebro llamado circuito de recompensa; esta zona también funciona con el consumo de drogas, lo que explica que cuando uno vive una sensación placentera el organismo busque repetir esa experiencia; en este caso a través del deseo y búsqueda de satisfacción.

Al momento de experimentar un orgasmo se produce una desconexión del medio, se pierden la razón y el control porque se desconectan zonas del cerebro encargadas de estos procesos; lo que se ha estudiado mediante escaneos cerebrales. Por ello se lo ha denominado “petite morte”, pequeña muerte.

Las mujeres tienen la propiedad multiorgásmica por naturaleza, es decir que ante una estimulación efectiva continua pueden llegar a tener más de un orgasmo. Los hombres no tienen esta propiedad biológicamente ya que luego de la eyaculación viene un periodo refractario en el cual no pueden tener erección; pero según la filosofía oriental ellos podrían convertirse en multiorgásmicos, sin eyacular, manteniéndose en altos grados de excitación con un entrenamiento en el control eyaculatorio que forma parte del sexo tántrico.

¿Por qué se produce la anorgasmia?

Las causas de anorgasmia en un 95 % son de índole psicológica y sólo un 5% causas orgánicas. Entre las causas figuran: falta de conocimientos sobre el funcionamiento de los órganos sexuales, juego sexual previo escaso o nulo y falta de autoestimulación. En este sentido hay un dato elocuente: un 98% de las mujeres que consultan por anorgasmia primaria no se han masturbado con anterioridad (Ver: https://diagonalesmujeres.wordpress.com/2012/05/27/autoestimulacion-cosa-de-hombres/).

La estimulación insuficiente en cuanto a duración, ritmo, tipo de caricia o zona específica y las dificultades para abandonarse a las sensaciones son obstáculos a la hora de alcanzar el orgasmo. Esa característica se presenta, en general, en mujeres que quieren tener todo bajo control. La formación educativa que han recibido las mujeres durante su infancia y la percepción de actitudes negativas y prejuiciosas en torno a la sexualidad, también complican el panorama. El hecho de estar sumamente pendiente de alcanzar el orgasmo, puede generar su carencia y en este caso la autoobservación inhibe el descontrol necesario para obtenerlo.

La anorgasmia puede, también, aparecer cuando la relación de pareja es dificultosa, en los casos donde se han producido abuso sexual o violación.

Entre las causas orgánicas podemos mencionar: fármacos que bloquean la descarga orgásmica, frecuente hoy en día por la alta incidencia del uso de psicofármacos, trastornos neurológicos, endócrinos, cirugías, debilidad de los músculos pubococcígeos, adherencias clitorídeas.

Como se desprende de los datos abordados, el problema de la anorgasmia, por lo general, es multicausal y convergen varias circunstancias que potencian la situación. Lo importante es tener en cuenta que este problema se puede superar con una terapia sexológica adecuada a cada caso.

Para realizar consultas, todos aquellos que quieran comunicarse con la especialista pueden hacerlo a arteymedicina@hotmail.com o llamando a su consultorio: (0221) 422-8767.