Mujeres adictas a los vínculos: ¿Quiénes son y cómo se trata?

Mujeres emocionalmente Dependientes (MED) es un colectivo de autoayuda que ya lleva 14 años de trabajo en La Plata. Una de sus miembros explica la dependencia, los riesgos y el tratamiento

 

Por: Cecilia Toledo

Si en este mundo hay algo realmente complejo, son las relaciones humanas. ¿Quién dijo que es fácil? Es el nombre que lleva una película nacional que relata la relación de pareja. Y esa pregunta vuelve y se profundiza cuando se piensa en los vínculos que se trazan con los padres, con los hijos, con amigos, con parejas. ¿Quién dijo que es fácil? Todavía no conocemos quién fue el que dijo que era simple, sencillo, concreto; lo que sí sabemos es que estaba absolutamente equivocado.

Las Mujeres Emocionalmente Dependientes (MED) tienen bien clara la complejidad de las relaciones humanas. Y es por ello que se han conformado en un grupo de autoayuda para trabajar su adicción a los vínculos. En el caso de esta patología, el objeto de dependencia no son sustancias químicas sino que la dependencia se genera, mayoritariamente, con la pareja. También puede darse con los hijos y padres.

“Nuestro trabajo de grupo, del que forman parte 20 mujeres de entre 25 y 75 años, se basa en el programa de los alcohólicos anónimos. Pero en vez de tratar el tema del alcohol, tratamos la adicción a los vínculos, que es algo que les pasa a todos los seres humanos, no solamente a las mujeres”, explicó Susi, una de las pioneras del grupo en la ciudad que dialogó con DMujeres.

El grupo MED de La Plata, uno de los pocos que hay en el país, funciona los Jueves y domingos en 60 entre 2 y 3 (Nº 354). El espacio fue cedido por la parroquia, pero Susi aclara que el colectivo no persigue fines religiosos, aunque sí espirituales.

De acuerdo a las precisiones que brindó la integrante del grupo, los síntomas de esta adicción se reflejan orgánicamente, como en el alcoholismo. Hay mujeres que sienten un nudo en la boca del estómago, que les salen úlceras, o tienen picos de presión, o quizá van distraídas por la calle y tienen un accidente.

 Dependencia y riesgos

La pionera del grupo asegura que la dependencia sentimental “puede ser mortal”, como en los casos de violencia de género donde la mujer no puede romper el vínculo con su pareja y termina golpeada o hasta en muchos casos pierde la vida.

La tendencia al consumo de drogas es otro de los síntomas a través de los cuales se exterioriza la complejidad de los vínculos que estas mujeres trazan. Por eso, los relatos y las historias que circulan al interior del grupo no son simples y muchas mujeres que se inician en el trabajo de autoayuda realizan una catarsis en las primeras reuniones, pero después no soportan la dureza de las experiencias propias y ajenas, y terminan dejando. “Además da mucho miedo cambiar, porque uno está muy acostumbrado a los patrones que maneja y no es fácil”.

Anque Susi aclara: “La mujer no la buena de la película. Está enganchada en estas historias. Nosotras también tenemos una dificultad, porque al ser totalmente complaciente con el otro también estamos generando un contexto de dependencia. No es que los malvados son los hombres, o los hijos o las parejas. Nosotros estamos en ese contexto”.

 El trabajo en grupo

La dinámica de trabajo de las MED se divide en dos horas, y tienen un recreo en el medio. Durante los primeros sesenta minutos leen literatura, que incluye material sobre la dependencia emocional. La autora fundamental es Robin de Norwood, que escribió Las Mujeres que Aman Demasiado, título del que derivó el nombre del grupo. Por otro lado, trabajan con material producido por Alcohólicos Anónimos, pero trasladados a las problemáticas MED. Es decir, el objeto de adicción no es ninguna sustancia química, sino las cuestiones sentimentales.

Luego de leer el material bibliográfico, Susi explicó: “hacemos una reflexión y cada una dice lo que piensa y opina sobre esa literatura. En la segunda hora brindamos siete u ocho minutos para que cada una exponga lo que le está pasando. Por último, una compañera que haya vivido esa misma experiencia que se relató y lo pudo resolver, hace una devolución”.

Susi destacó la importancia del formato de autoayuda, porque trabajar con pares, con otros que atraviesan situaciones similares, genera identificación y permite ver que uno no es la única persona que atraviesa situaciones complejas.

En el grupo de las MED no intervienen profesionales, aunque en muchos casos se recomiendan consultas psicológicas. La propuesta es la ayuda entre todos “aunque de la puerta para afuera cada uno vive su vida como quiere. No juzgamos sino hace lo que indica el programa”, aseguró Susi.

¿Se puede salir de la dependencia sentimental? “Estoy segura que sí. Pero lo importante es estudiar, poner mucha voluntad. Hay gente que encuentra en este espacio un lugar de referencia. También es fundamental el servicio: sin servicio no recuperación, no hay grupo”, sostuvo la integrante del colectivo MED.

En La Plata, esta agrupación ya lleva 14 años de funcionamiento y fue gestada por un conjunto de mujeres que formaban parte de otra organización: Neuróticos Anónimos. Aquel equipo de trabajo funcionaba de manera mixta, y muchas mujeres sintieron la necesidad de generar un entorno sólo para ellas, porque “hay una diferencia con los hombres respecto a las ideas, posturas, experiencias; también en torno a la sexualidad de cada uno. Comenzamos siendo cinco compañeras un 19 de noviembre de 1998”, Recuerda Susi, que estuvo desde la primera hora. Y hoy sigue convocando a todas aquellas mujeres que se sientan conflictuadas con sus vínculos a que se acerquen al grupo MED. Pide solícitamente, que en esta nota figure su línea de teléfono  (4215138) para ponerse al servicio de quien necesite su ayuda.