El tabaquismo, un riesgo latente en la población femenina

Fumar mata aproximadamente a medio millón de mujeres cada año y es la causa evitable más importante de muerte prematura de las mujeres en la mayoría de los países desarrollados. Control de peso, disfrute y depresión son algunos de los motivos por los que ellas no pueden dejar el cigarrillo

El porcentaje de mujeres fumadoras está todavía aumentando. Si persisten los patrones actuales de fumar entre las mujeres, el número de muertes continuará creciendo de modo acusado en el próximo siglo. Es posible que en un futuro cercano fumen más mujeres que hombres entre la población adulta.

Si continúa esta tendencia es posible que, en un futuro cercano, haya más mujeres fumadoras que hombres fumadores entre la población adulta. La mayor proporción de fumadoras se encuentra entre las más jóvenes. El consumo entre las adolescentes es ya equiparable o ligeramente superior al de los varones. Esta tendencia también se comienza a observar en otras categorías de edad y en poblaciones específicas.

 

Durante mucho tiempo, las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco se consideraron como asociadas a los hombres y la industria del tabaco . Sin embargo, el tabaco tiene efectos muy nocivos sobre la salud de las mujeres.

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es mayor en las mujeres que en los hombres. Las tasas de cáncer de pulmón están aumentando en las mujeres en la mayoría de los países del mundo.

Se ha observado en las fumadoras un incremento de cáncer de vejiga, pelvis renal y riñón, y cáncer de páncreas. El tabaquismo también es un factor de riesgo para el cáncer de cérvix. En otro estudio también se encontró un mayor riesgo de cáncer de mama en mujeres fumadoras, especialmente si el inicio del consumo de tabaco era temprano .

El consumo de tabaco en la mujer está ligado a la aparición temprana de la menopausia y está asociado con la osteoporosis. Las mujeres fumadoras que estén utilizando anticomceptivos orales presentan un mayor riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. También está asociado a la aparición prematura de arrugas faciales y con el deterioro del aspecto general de la piel, el mal aliento, la tinción amarillenta de los dedos y de los dientes.

Más riesgos

El consumo de tabaco interfiere en la fertilidad. Se ha encontrado un mayor retraso en la concepción en las fumadoras que en las no fumadoras. Se incrementan los riesgos de infertilidad total y de embarazo ectópico.

Una vez iniciado el embarazo, el tabaco está asociado con una mayor incidencia al parto prematuro, abortos espontáneos, bajo peso al nacer. El bajo peso al nacer es uno de los principales predictores de morbilidad en el bebé

Fumar durante la maternidad aumente la probabilidad de que los niños desarrollen trastornos pulmonares, incluyendo bronquitis, neumoníaasma, así como infecciones del oído medio y el síndrome infantil de muerte súbita. En las mujeres gestantes fumadoras hay un incremento del riesgo de muerte neonatal.

 

El placer de fumar

 

¿Por qué las mujeres siguen fumando? Aunque muchas mujeres se consideran a sí mismas adictas, los cigarrillos producen efectos físicos, psicológicos y sociales que hacen que sigan fumando. La ausencia del conocimiento acerca de los peligros de fumar para la salud, aunque no es una razón fundamental, puede no obstante contribuir a que algunas mujeres fumen.

Las mujeres, al igual que los hombres, en parte fuman debido a las propiedades adictivas de la nicotina. Como en otras sustancias psicoactivas de abuso, la nicotina produce efectos que el fumador puede considerar beneficiosos. La nicotina intensifica los sentimientos de bienestar, produce activación o relajación, ayuda a mantener la atención, ayuda a controlar el peso y el apetito y reduce la ansiedad. Es más probable que las mujeres fumen si sus apoyos sociales significativos también fuman.

Algunos de estos beneficios, tales como el manejo del estado de ánimo y el control de peso, son especialmente relevantes para las mujeres. Hay evidencia que demuestra que muchas mujeres no intentan dejar de fumar por miedo a ganar peso. También se ha encontrado una clara relación entre fumar cigarrillos y la depresión, sintomatología depresiva o afecto negativo

La eficacia de las intervenciones para dejar de fumar en este subgrupo de fumadores es menor, especialmente entre las mujeres.

Tratamientos para dejar el cigarrillo

Tanto los hombres como las mujeres tienen múltiples razones para dejar de fumar, entre otras, la preocupación sobre su salud, presión social, demostrar autocontrol y el ahorro económico. Sin embargo, la elevada capacidad adictiva del tabaco representa un serio obstáculo para convencer a muchas mujeres de que incluso fumar pocos cigarrillos es nocivo para su salud.

Una intervención de tabaquismo dirigida a mujeres debería ofrecer apoyo terapéutico farmacológico y conductual, combinado con enfoques específicos de género tales como la gestión del propio estilo de vida, programas nutricionales para el control de peso y estrategias de manejo del estrés. También pueden ser efectivas intervenciones para dejar de fumar más breves, administradas por personal clínico, como parte de la rutina de las visitas médicas.

Sin embargo, la posibilidad de que haya una respuesta diferencial de las mujeres a los tratamientos no debe ser olvidada.