“La mujer se lanza al océano sin garantía”

Luz Aramburú es diseñadora gráfica y pintora desde siempre, pero en el 2002 se volcó de lleno al arte y lo transformó en una forma de vida en todo sentido

Por Carolina Copello

Luz Aramburú tiene 49 años, es diseñadora gráfica y pintora de toda la vida, pero en 2002 se lanzó de lleno a esta actividad. Luego de la crisis del 2001 decidió abrir un local donde vendía objetos intervenidos plásticamente. Esto le dio un envión para volcarse de lleno al arte y transformarlo en una forma de vida en todo sentido.

-¿Por qué cree que en su obra la figura femenina es tan preponderante?

-Me parece que lo que me atrae de la figura femenina, aún siendo mujer,  es lo misterioso. Somos las que siempre  buscamos caminos alternativos, las que podemos  ver dentro de un caos, las que nos lanzamos al océano sin garantías. “Pinto sobre mí que es  lo que más conozco”, decía Frida Kalo, pero aún así yo me resulto misteriosa. ¿Qué buscaban, qué querían, quiénes eran? Esas son las preguntas a veces me hago a cerca de las mujeres que signaron mi vida. La mujer es más sensible, tiene segundas miradas y el hombre es más pragmático.

-¿Cree que en lo artístico existen diferencias entre el hombre y la mujer?

-No, como decía Virginia Woolf cuando le preguntaron sobre esto  mismo en la literatura, “la mujer necesita una  renta y un cuarto propio igual que el hombre”. Lo que sí me parece es que hablan diferente porque son diferentes y se nota cuando un cuadro esta hecho por una mujer o por un hombre, especialmente en los desnudos femeninos. Las miradas son distintas. Nicolás Menza, mi  maestro, destaca  de mi pintura  que  esta hecha con una subjetividad que habla de lo femenino.

-¿Está preparando alguna muestra?

-En estos momentos estoy haciendo collages con papeles, tratando de usarlos pictóricamente, los pego y los pinto, realizando todos los planos de luz cual si fuesen una pintura. Siento que estoy en el camino de superponer mis dos trabajos, el de la artista y la diseñadora.