Autoestimulación: ¿Cosa de hombres?

La médica sexóloga Claudia Salazar se refirió a la masturbación femenina como una práctica cada vez más frecuente, necesaria para “descubrir las respuestas sexuales, satisfacer deseos y encontrar mejores modos de excitarse”

Por Claudia Salazar

M.P 114161 – Posgrado en sexología clínica


Durante siglos la masturbación fue confinada a lo prohibido, lo pecaminoso, condenada por la iglesia Judeo-Cristiana porque no conducía a la procreación y hasta se le atribuyeron enfermedades: según las creencias autoestimularse provocaba idiotez, ceguera ,acné, caída del cabello, cefaleas, etc.

La masturbación aparecía como algo innecesario en las mujeres. Siempre se consideró una

“cosa de hombres”, ya que la sexualidad de la mujer era pensada sólo como una respuesta a las necesidades masculinas del coito y la procreación.

Pero los tiempos han cambiado, la aparición de los anticonceptivos ha permitido separar la sexualidad procreativa de la placentera, y esto ha provocado un gran cambio en la sexualidad de la mujer.

Hoy los sexólogos consideramos que la autoestimulación femenina es un excelente modo de descubrir las respuestas sexuales, satisfacer deseos y encontrar mejores modos de excitarse y de llegar al orgasmo.

Debemos reconocer la autoestimulación como la experiencia inaugural de la sexualidad y aquella que ayuda a descubrirnos eróticamente, durante la adolescencia es parte importante del desarrollo psicosexual, ayudando a las personas a identificar los patrones de su propia respuesta sexual.

Conocernos a nosotras mismas es una gran ventaja para disfrutar del sexo en pareja, es la mejor forma de aprender acerca de nuestra respuesta sexual, de conocer qué es lo que más nos gusta, dónde y cómo y poder transmitirlo al compañero.

Durante mi trabajo en el consultorio he notado que al realizar la historia clínica de las mujeres que consultan por anorgasmia primaria, el 97 % de las mismas no tienen historia masturbatoria. Y el primer objetivo con estas pacientes es que comiencen a explorar sus sensaciones corporales genitales, tocarse, autoestimularse y lograr su orgasmo para luego trasladarlo a la pareja.

No debemos olvidar que el clítoris es la zona erógena por excelencia de la mujer y su sensibilidad varía de una mujer a otra, cada una debe encontrar la forma, la presión, la caricia que más le satisfaga, si no se lubrica bien lo mejor es usar un lubricante para evitar molestias ya que el clítoris es muy sensible a la presión debido a su gran cantidad de terminaciones nerviosas y si lo tocamos en forma directa puede generar molestias o dolor . En estos casos lo mejor es tocarlo sobre el capuchón e indirectamente estamos estimulando clítoris.

Es importante recordar que la masturbación forma parte de un comportamiento sexual sano y normal que se inicia en la infancia y puede continuar a lo largo de toda la vida.

Para realizar consultas, todos aquellos que quieran comunicarse con la especialista pueden hacerlo a  arteymedicina@hotmail.com.